¿Tienes desprendimiento de retina?

El desprendimiento de retina es la separación de la membrana sensible a la luz, situada en la parte posterior del ojo (retina), de sus capas de soporte (el epitelio pigmentario y la coroides).
Más del 90% de los desprendimientos de retina se pueden curar, la mayoría en una sola operación, pero algunos requieren varias intervenciones. Los resultados dependen de cada técnica escogida, del tipo de desprendimiento, del tiempo de evolución y de los factores de riesgo.
Si no se trata el desprendimiento de retina conduce a la ceguera irremediablemente. El paciente con desprendimiento de retina no debe estar en lista de espera para operarse, ya que empeora el pronóstico dramáticamente.
Si la mácula (zona de la retina de máxima visión) no está desprendida el pronóstico es mejor que si la mácula está desprendida. Por esta razón en los casos en que todavía no está desprendida y en especial el centro de la mácula llamado fóvea, conviene operar antes de que el desprendimiento avance y atraviese este punto.

Hay diversos métodos para tratar el desprendimiento de retina, todos ellos se basan en:
Encontrar todas las roturas retinianas
Cerrar todas las roturas retinianas
Liberar la tracción vitreorretiniana presente y la que pueda desarrollarse en el futuro.
Vitrectomía: es el método más utilizado para su tratamiento. Incluye la extracción del gel vítreo que habitualmente se sustituye por una burbuja de gas o aceite de silicona. Las ventajas de usar gas en esta operación son que el gas es reabsorbido en pocas semanas y que no provoca cambio refractivo ni toxicidad retiniana.
Cirugía escleral: el cirujano implanta una banda de silicona en la capa más externa del ojo. Así la banda acerca la pared del ojo al agujero macular. Siempre se debe asociar a crioterapia (congelación) alrededor de las roturas antes de implantar la banda para que así las roturas sellen y el desprendimiento de retina sea reparado. Habitualmente se usa en conjunción con la vitrectomía o, aislada, en algunos casos específicos de desprendimiento de retina en gente joven.
Criopexia y fotocoagulación láser: en algunas ocasiones se pueden usar de forma aislada para pequeñas áreas de desprendimiento de retina para que este no avance.  Después de aplicar esta técnica el paciente debe ser observado de cerca porque en caso de que no sea suficiente con esta técnica el paciente requiera de la ayuda de vitrectomía.
Retinopexia neumática: cada vez menos usada, únicamente se inyecta gas dentro del ojo sin previa extracción del gel vítreo. Siendo así el principal inconveniente la persistencia de tracciones vitreorretinianas que pueden provocar nuevas roturas retinianas que vuelvan a desprender la retina.
Hasta finales del siglo 20 el pronóstico del desprendimiento de retina era pobre, y no existían tratamientos efectivos. En la actualidad ha mejorado el pronóstico y se pueden reparar hasta el 95% de los casos. Acude al oftalmólogo para diagnosticarlo y tratar de forma efectiva.
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